Mariela Castañeda

Cantautora, Oradora y Escritora Cristiana

Dios es mi sustento

Salmos 55:22

Echa sobre Jehová tu carga, y Él te sustentará;
No dejará para siempre caído al justo.

¿Qué ha sido aquello que por cierto tiempo ha sido carga en tu vida y tratas de resolver sin encontrar una salida? En un mundo tan convulsionado y que va con tanta prisa, y en un sistema que pone exigencias o cargas sobre los seres humanos tan pesadas, y con un enemigo que nos está asechando todos los días, necesitamos un apoyo que nos ayude a llevarlas y poder decir "Dios es mi sustento". Podemos citar muchos ejemplos como la enfermedad de un familiar o la nuestra, problemas financieros, familiares o matrimoniales, estudios, trabajo, asuntos del alma como el pasado que no se olvida, entre tantas cosas con las cuales debemos lidiar cada día. En la mayoría de las ocasiones buscamos ese apoyo en cosas terrenales, como nuestras propias fuerzas, el cheque que nos llega cada quincena, un préstamo en el banco, un amigo, nuestro esposos (as) etc.; y nos damos cuenta que nos pueden ayudar limitadamente pero que no es algo que sea totalmente seguro, firme e inconmovible y que nos haga sentir plenamente confiados, porque lo terrenal, corrupto y perecedero nos puede fallar pero hay UNO que nunca falla y se llama Jesucristo. Cuando somos personas acostumbradas a tener el control de todo en nuestra vida, cuando las cosas se salen de control se convierten en una carga y es en ese preciso momento donde debemos darle el control de todo a Dios.

Hay situaciones que nos llevan a ver un panorama negro y oscuro, sin salida, que no nos dejan dormir, ni disfrutar la plenitud que Dios nos ha dado. Pareciera que el mundo se acabara, pero si buscamos a Dios siempre encontraremos la salida a toda situación por muy imposible que parezca. En mi país hay un dicho muy famoso que dice “Todo tiene solución menos la muerte”, y hasta cierto punto lo comparto pero con Cristo hasta la muerte tiene una salida. Jesús es la solución a todos los problemas de la humanidad, pero hoy no todos se apoyan en Él.

Basándome en la palabra de Dios en el Salmo 55:22 quiero explicar un poco como podemos vivir una vida en libertad y en paz aun en medio de la tormenta más fuerte, aprendiendo a confiar en Dios y su palabra para levantarnos victoriosos ante cualquier problema. La palabra echar da a entender que debemos agarrar todas esas cargas y entregárselas a Jesús quien tiene todo el conocimiento y sabiduría, poder y autoridad para resolver una situación dificultosa. Esta es una acción sencilla que requiere tener la confianza en Dios de que Él lo hará mejor que nosotros. En un acto de fe le decimos al Señor te entrego este problema te pido que tú lo resuelvas, y luego no nos preocupamos más por buscarle una solución sino que simplemente esperamos en El, y aunque los pensamientos y las emociones no nos quieran ayudar usamos el dominio propio para sujetarlos. Echar la carga no significa que no hagamos nada por tratar de resolver la situación sino que hacemos lo que podamos y Dios se encargara de lo imposible; es no preocuparnos, no perder la paz, ni estresarnos, sino descansar porque Dios tiene el control de todo.

Ahora bien, La palabra sustento que aparece en este verso nos habla sobre base o fundamento, algo que nos mantiene firmes y habla de proporcionar lo necesario. Esto quiere decir que en el momento que le entregamos el problema a Dios, su palabra será el fundamento que nos mantendrá firmes aunque el panorama no haya cambiado. Hay edificios cuyos fundamentos no son sólidos y por ende, cuando la tormenta los sacude los derrumban fácilmente, pero hay edificios que son levantados sobre una base firme y la tormenta no los destruye fácilmente. La palabra de Dios es como una roca firme, una torre fuerte que venga lo que venga si estamos afianzados en ella no permitirá que nos derrumbemos. El Reino al que pertenecemos es un Reino inconmovible, nada lo puede destruir y si nosotros por la fe nos mantenemos en Él durante algún proceso no seremos destruidos. Las personas que se suicidan o las personas que se derrumban ante cualquier cosa y se dan por vencidas rápidamente no tienen un fundamento realmente firme pues confían más en sus propias fuerzas y en otras cosas que en el Dios invencible. Esta palabra sustento también hace referencia a algo que nos proporciona lo necesario, es decir que Dios en medio de la dificultad no solo nos mantiene firme sino que también nos proporciona lo que necesitamos para salir victoriosos de esa situación, Él nos provee paz, gozo, nuevas fuerzas, entre tantas cosas. Dios no nos dejará solos, en El tenemos esperanza de que lo que prometió lo cumplirá y si Él dijo que somos más que vencedores en esa condición victoriosa nos levantaremos por encima de la dificultad.

Es importante destacar que la presencia de Dios, la oración, el ayuno, la comunión con su palabra nos ayudarán a lograr esa firmeza en medio de nuestra debilidad, pues es la presencia de Dios la que nos refugia , nos consuela y nos hace saber que no estamos solos. Espiritualmente y naturalmente podemos poner nuestro grano de arena para resolver la situación pero del resto se encargara Dios. Así que deleitémonos en Jehová y el concederá las peticiones de nuestro corazón y nos dará más abundantemente de lo que pedimos o entendemos. Él nos ama!

Dios es mi sustento

Mariela Castañeda
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