Mariela Castañeda

Cantautora, Oradora y Escritora Cristiana

Dios jamás se olvida de su pueblo

Isaías 49:15-16 NTV
«¡Jamás! ¿Puede una madre olvidar a su niño de pecho?¿Puede no sentir amor por el niño al que dio a luz? Pero aun si eso fuera posible, yo no los olvidaría a ustedes. Mira, he escrito tu nombre en las palmas de mis manos. En mi mente siempre está la imagen de las murallas de Jerusalén convertidas en ruinas.

Hace días atrás fui a un concierto de una banda cristiana famosa y hubo dos cosas que se grabaron en mi mente. Una era que Dios estaba locamente enamorado de mi y la otra fue que el amor de Jesús es tan bueno como para dejarme en este punto donde me encuentro. No importa lo que estés atravesando, no importa en qué punto de tu vida estas o en qué proceso te encuentres Dios no te va a dejar allí. El te saca del lodo cenagoso y te lleva a remontarte en las alturas. Vas a crecer, vas a ir en aumento y subirás al próximo nivel. La biblia está llena de tantas promesas de cosas que Dios hará por nosotros que no debe haber lugar para dudar de que El nos ama y que no nos ha olvidado.

Su amor por nosotros es tan grande que El nunca nos va a soltar de su mano. Quienes podríamos tomar la decisión de alejarnos somos nosotros, pero EL nunca va a dejar de insistir. El corazón de Dios es un corazón insistente. Es tanto su amor por nosotros que aun estando en nuestros delitos y pecados Dios entregó su vida para que nosotros a través de su sacrificio seamos salvos. El ha hecho tantas cosas por amor a su creación que no nos alcanzaría la vida para contarlas. Cuando conocemos el amor de Dios no hay cabida para un pensamiento de abandono. La palabra de Dios dice que aunque mi padre y mi madre me dejaren con todo Jehová me recogerá. Somos la niña de sus ojos, especial tesoro, diadema de reino, corona de gloria, pueblo escogido por Dios.

La biblia compara el amor de Dios con el amor de una madre por sus hijos. Una buena madre pelea por sus hijitos, lucha por ellos, los bendice, no los deja solos, los ama a tal punto que daría su vida por ellos. Yo soy madre y mis hijos son mis preciados tesoros como suelo llamarlos. Siempre los quiero proteger y cuidar. Siempre quiero el bien para ellos. Entregaría mi vida por salvar la de ellos. Así y aún más perfecto es el amor de Dios para con nosotros sus hijos. Cuando entendemos este amor tan grande y sobrenatural no hay oportunidad para que el diablo nos ministre que estamos solos y que Dios nos abandonó. Puede abandonarnos nuestros familiares y personas cercana pero Dios nunca, nunca nos deja solos. El nos ama con locura. Su amor por nosotros es desbordante. Tanto que en sus manos están escritos nuestros nombres. Siempre que las abre se acuerda de nosotros. No importa qué situación estamos pasando Él está defendiéndonos, protegiéndonos y cuidándonos. Como El le dice al pueblo de Israel JAMAS los dejare solos. Así El jamás nos ha dejado solos. El está haciendo cosas por ti y por mi que pronto saldrán a la luz.

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