Mariela Castañeda

Cantautora, Oradora y Escritora Cristiana

El dolor de Su corazón

El Señor vio la magnitud de la maldad humana en la tierra y que todo lo que la gente pensaba o imaginaba era siempre y totalmente malo. Entonces el Señor lamentó haber creado al ser humano y haberlo puesto sobre la tierra. Se le partió el corazón. (Génesis 6:5-6 NTV)

La palabra nos enseña que los seres humanos somos la obra maestra de las manos de Dios (Efesios 2:10 NTV). Obra maestra significa la mejor y más renombrada producción de un artista. Dios, nuestro artista creador, se esmeró creandonos. El nos hizo a su imagen y semejanza. De toda la creación se podría decir que en nosotros invirtió su esencia. Pero el hombre, empezando por Adán y extendiéndose a las próximas generaciones, rechazaron esa exclusividad con la que Dios los trató. Se entregaron a las pasiones que el mundo y el diablo ofrecen desobedeciendo a Dios y contaminando la esencia pura de Dios en sus corazones. Dicho rechazo generó lamento en Dios. Partieron y aun seguimos partiendo el corazón de Dios.
¿Por cuánto tiempo hemos estado tan distraídos, inconscientes e indolentes al sufrimiento de Dios por su más preciada creación? Dios es un Dios que tiene corazón, que tiene emociones, se alegra, se duele, se entristece, se lamenta, se goza, etc.
Una noche comencé a pensar cómo en ese mismo instante habían personas entregándose al pecado, a los placeres de este mundo; gente adulterado, fornicando, prostituyéndose, en orgias, drogándose, en borracheras, fiestas paganas, fiestas desenfrenadas, en actos inmorales como el homosexualismo, el lesbianismo, otros cometiendo homicidios, mintiendo, siendo corruptos, avaros, idólatras, incrédulos, brujos, hechiceros, planeando el mal, contendiendo, chismeando, envidiando, criticando, juzgando, airados, ofendiendo, con falta de perdón, odio, rencor, amargura, dando rienda suelta a los malos pensamientos, malicia, arrogancia, orgullo, entre otros. Y sentí de parte del Señor que me dijo: "tú sólo estás imaginando lo que mucha gente allá afuera puede estar haciendo, sin embargo, mis ojos están puestos en la tierra y estoy siendo testigo directamente de los actos pecaminosos a los cuales se ha entregado mi más valiosa creación" en ese instante, literalmente, sentí  una tristeza profunda en mi corazón y comencé a llorar con tal lamento y sentí de parte de Dios que me dijo "Eso que sientes es una pequeña parte de lo que yo siento cuando veo a mi hermosa creación prostituyéndose con las cosas que este mundo pecaminoso ofrece, y no solo mi creación, sino algunos de mis hijos los cuales Yo había lavado sus pecados por medio de la sangre de Cristo. Han abandonado mi camino por cosas vanas de este mundo."

Su palabra dice:
Podría pedirle a la oscuridad que me ocultara, y a la luz que me rodea, que se convierta en noche; pero ni siquiera en la oscuridad puedo esconderme de ti. Para ti, la noche es tan brillante como el día. La oscuridad y la luz son lo mismo para ti. (Salmos 139:11-12 NTV)

A Dios se le parte el corazón cuando ve a su hermosa creación y aun a hijos suyos menospreciando, con sus acciones, el sacrificio que Jesús hizo en la cruz del Calvario.

Su palabra dice:
No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que él los identificó como suyos, y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención. (Efesios 4:30 NTV)

Cada vez que pecamos estamos profanado el templo de Dios y estamos entristeciendo su corazón. Pongamos el ejemplo de un matrimonio donde uno de los cónyuges traiciona a su pareja con otra persona. Imaginemos el dolor que siente esa otra persona al ver que su amado o amada no le importó y le fué infiel. Para aquellos que han sufrido una traición pueden entender lo que se siente. Ese es el dolor de nuestro amado. Cuando Él nos ha restaurado, nos ha dado todo, hemos experimentado toda su transformación y no valoramos eso yéndonos  detrás del pecado o hablando mal de Él.

Su palabra dice:
Ahora cantaré para aquel a quien amo un canto acerca de su viña. Mi amado tenía una viña en una colina rica y fértil. Aró la tierra, le quitó las piedras y sembró en ella las mejores vides. En medio de su viña construyó una torre de vigilancia y talló un lagar en las rocas cercanas. Luego esperó una cosecha de uvas dulces, pero las uvas que crecieron eran amargas. (Isaías 5:1-2)

Busquemos siempre la santidad por medio de la fe en Él. Mantengamos un corazón puro y limpio, sabiendo que desde el cielo Dios nos está viendo. Tratemos en lo posible y con su ayuda no herir su corazón. Esforcémonos en la santidad para que Él se regocije en nosotros. Cuando yo como un fruto amargo mi reacción es arrugar la cara, y hasta escupir, me lavo la boca para quitarme el mal sabor. Sin embargo, que rico y placentero es comernos un fruto con un sabor dulce. Sin caer en condenación o en culpabilidad, debemos cada dia preguntarnos ¿Cómo se siente Dios hacia ciertas acciones que tomamos en las diferentes circunstancias de la vida? Oremos para que cuando el pecado quiera seducirnos el Espíritu Santo nos recuerde esta verdad, para no lastimar el corazón bello de Papa Dios.
Ya para concluir quiero decir que con todo lo que el hombre ha hecho, su amor por nosotros es inagotable y no se rinde. Dios siempre está pendiente de nosotros y nos espera con los brazos abiertos. Si reconocemos que hemos pecado y nos arrepentimos Él nos perdona.

Su palabra dice:
Hablaré del amor inagotable del Señor ; alabaré al Señor por todo lo que ha hecho. Me alegraré por su gran bondad con Israel, que le concedió según su misericordia y su amor. Él dijo: «Ellos son mi pueblo. Ciertamente no volverán a traicionarme». Y se convirtió en su Salvador. Cuando ellos sufrían, él también sufrió, y él personalmente los rescató. En su amor y su misericordia los redimió; los levantó y los tomó en brazos a lo largo de los años. (Isaías 63:7-9)

Dios quiere que su pueblo venga al arrepentimiento. Arrepentirse es cambiar de direccion, es como dar un giro de 180 grados. No se queda solamente en emociones sino también en mostrar frutos de arrepentimiento. Dios quiere santidad.

Su palabra dice:
El sacrificio que sí deseas es un espíritu quebrantado; tú no rechazarás un corazón arrepentido y quebrantado, oh Dios.(Salmos 51:17)

Hoy es el día de disfrutar plenamente del amor de Dios y de alegrar su corazón. Si estas cansado de herir el corazón de Dios, si estas cansado de partir su corazón te invito a que hagas esta oración y puedas reconciliarte con tu Creador:

Señor Jesus vengo voluntariamente con un corazón arrepentido a pedirte perdón por todos mis pecados. Te pido que me limpies con tu sangre preciosa. Confieso con mi boca que Tú eres mi Señor y mi Salvador. Creo con mi corazón que el Padre te resucitó de entre los muertos. Reconozco que ahora tu Santo Espíritu vive en mí y que soy una nueva persona. Hago un pacto contigo de vivir en santidad. Te pido tu gracia Señor. Te doy gracias Señor Jesús porque a partir de hoy mi nombre está escrito en el libro de la vida y me has dado vida eterna. Amén y amén!

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2 Respuestas

  1. Mesajes hermos quiero mas
  2. Amen. Vienen más mensajes de la palabra de Dios. Bendiciones!