Mariela Castañeda

Cantautora, Oradora y Escritora Cristiana

Fortalecidos en lo íntimo de nuestro ser

Efesios 3:16 NTV

 Pido en oración que, de sus gloriosos e inagotables recursos, los fortalezca con poder en el ser interior por medio de su Espíritu.

 

Hace meses atrás pase un tiempo de mucho agotamiento en mi interior, en el alma. Muchos se agotan físicamente, otros se fatigan mentalmente, otros están cansados de la rutina. Yo he experimentado todas estas cosas pero nunca había pasado por una situación como esta. Físicamente me sentía bien pero dentro de mi tenía un cansancio casi que extremo. Es para mi hasta complicado de explicar. Esta situación me hacía llorar porque no quería hacer nada de lo que debía hacer en mi hogar. Al no hacer todas estas tareas que tenía que cumplir me sentía culpable porque no estaba siendo eficiente. Para poder hacer algo tenía que forzarme. Sacar de las pocas fuerzas que tenía para poder completar mis tareas del hogar y ocuparme de mis hijos. Creo que este cansancio almatico de mi interior venía de un espíritu de depresión. Admiro de este tiempo que no me haya dado por vencida y pudiese salir adelante.

Lo que no dejaba de hacer era rogarle al Señor que me ayudara, que me diera esas fuerzas que tanto necesitaba para atender mi hogar. Su palabra dice que El da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna. Yo estaba viviendo prácticamente lo que describe ese verso. No tenia ninguna. Me gusta mucho congregarme y estoy acostumbrada a ir a la iglesia desde que era muy pequeña. Y un domingo en mi congregación predicó un apóstol acerca de que somos hijos de Dios y no debemos ser esclavos del temor. Mando a pasar adelante a toda la iglesia y comenzó a reprender espíritus y a hablar cosas que realmente concordaban con la situación que estaba viviendo. El siguiente lunes me di cuenta que mi oración había sido contestada. Dios había renovado con su Espíritu las fuerzas de lo más íntimo de mi ser. Recobre el ánimo y las fuerzas fueron multiplicadas para poder hacer todas las cosas que me tocaban. Todo dentro de mí cambió por completo. Todo ese agotamiento se fue y fui libre de las cadenas que me estaban atando. De allí en adelante no he experimentado ese cansancio extremo en mi ser. Y hoy por hoy estoy tan segura de que, pase lo que pase, si estamos orando al Señor en cualquier momento Dios va a contestar nuestras oraciones. Y estoy más segura que Él renueva nuestras fuerzas y las multiplica cuando no tenemos ninguna porque eso fue lo que paso conmigo. Estoy segura que ÉL no nos abandona, no nos desampara y siempre está vigilante y atento a nuestras oraciones. Me siento muy feliz.

Lo que puedo rescatar de esta experiencia es que todo, absolutamente todo, lo que proviene de Dios es glorioso e inagotable. Siempre lo digo, El es la fuente de todo lo que necesitamos. Puedo rescatar que siempre debemos orar y lo debemos hacer con constancia hasta obtener el rompimiento. Además que el multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas y que nos fortalece con su gran poder porque Él es Todopoderoso. También puedo rescatar que no nos debemos dejar de congregarnos porque nuestro milagro lo podemos encontrar en la casa de Dios.

Comments

comments

Los comentarios están cerrados.