Mariela Castañeda

Cantautora, Oradora y Escritora Cristiana

Las Tentaciones

Las Tentaciones

¿Un arma de destrucción o una herramienta para aprender y perfeccionar el dominio propio?

A continuación voy a compartir revelación que recibí en una de mis tantas conversaciones con Papá Dios:

DOMINIO PROPIO

Sabemos que diariamente estamos en una lucha entre dos fuerzas que se oponen entre sí, la nueva vida en el espíritu y la naturaleza pecaminosa. Sin embargo, Dios ha depositado en nosotros el dominio propio (fruto del Espíritu dado al creyente para dominar los impulsos de la carne) como un arma poderosa para poder vivir en santidad, conforme al Espíritu de Dios. Su palabra dice

"Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.” (2 Timoteo 1:7 RVR1960)

Es el deseo de Dios que como guerreros que estamos batallando constantemente, desarrollemos el dominio propio para que podamos recibir la corona de vida que Dios ha prometido a los que le aman. Dios quiere que vivamos una vida en abundancia y que seamos partícipes de la vida eterna (Santiago 1:12).

¿CÓMO PODEMOS DESARROLLAR DOMINIO PROPIO?

El dominio propio, como toda habilidad, se perfecciona en la práctica. Si Dios nos da una habilidad no es para que esté estática sino que nos la da para usarla. Sabemos que el ayuno, la oración, la lectura de la palabra y todo los ejercicios espirituales nos adiestran (enseñar, instruir) y nos ayudan poderosamente a desarrollar nuestra nueva naturaleza, la espiritual, empoderandonos para utilizar el dominio propio (Gálatas 5:16). Tengo la certeza de que aunque de Dios no provienen las tentaciones (Santiago 1:13), Él las usa a nuestro favor para perfeccionar en nosotros esta habilidad.

Toda mi vida he tenido un enfoque y actitud equivocados hacia las tentaciones, por supuesto, no me alegro de ellas pero pienso que al cambiarlos podemos sacar provecho de esto en vez de sumergirnos en un mar de quejas, frustración, culpabilidad y vergüenza. Como dice el dicho “Nadie sabe para quién trabaja” lo que puede ser el instrumento del diablo para derribarnos puede ser el instrumento de Dios para fortalecernos. Por supuesto, esto no quiere decir que debemos entretener la tentación y jugar a quién es más fuerte. Sin embargo, el guerrero adquiere experiencia en el campo de batalla. Las tentaciones, mientras estemos en esta vida, van a venir, pero a través del domino propio ponemos resistencia (oposición a la acción de una fuerza) a ellas, pues la carne y el espíritu son dos fuerzas que se oponen entre sí (Gálatas 5:17).

Su palabra dice:

"Dichoso el que resiste(se opone a) la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de vida que Dios ha prometido a quienes lo aman." (Santiago 1:12)

Ampliando un poco más este concepto, veamos lo siguiente: la palabra griega que aparece en el libro de Santiago capitulo 1 usada para definir “prueba” o “tentación” es “peirasmos” la cual significa ensayo, prueba, tentación, un experimento, una práctica. De acuerdo a la descripción del Strong 3986, se define como ensayo, prueba, calamidad o aflicción. Entonces tanto la aflicción, la dificultad o la calamidad como la tentación son un experimento, un ensayo, una práctica; es decir, que las tentaciones sirven para que practiquemos y desarrollemos el fruto del dominio propio ademas de otros frutos del Espíritu, hacen fuerte y resistente al guerrero de Dios, con piel de cocodrilo así como también nos da compasión con otras personas.

En el texto anterior, la palabra griega para “aprobado” es dokimos (Strong 1384) la cual fue utilizada para la experimentación (pruebas) de monedas, es decir, confirmando que eran genuinas y a su vez aceptables. La tentación es el examen que prueba nuestra fidelidad a Dios. Nos mide el nivel de dominio propio y madurez espiritual en el cual nos encontramos. Cuando somos expuestos a la tentación y dominamos los deseos de la carne, estamos demostrando que amamos al Padre Celestial y que somos verdaderos hijos de Él debido a nuestra obediencia.

Desde esta perspectiva podemos decir que nuestra actitud hacia las cosas es la que determina los resultados que vamos a obtener. Quien se da por derrotado antes o en el momento de la tentación ya perdió, pero si tengo mentalidad de más que vencedor con la ayuda de Dios saldré victorioso de la batalla. El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.

La palabra de Dios dice:

"Yo vengo pronto. Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite tu corona." (Apocalipsis 3:11)

Ante la tentación tenemos 3 opciones. Una es quedarnos con los brazos cruzados, sentirnos tristes, derrotados, frustrados, sin salida, sin esperanza; la otra opción es caer ante el pecado. Y la mejor de todas es pararnos firmes, tomar dominio, declarar la palabra y en el nombre de Jesus reprender las obras infructuosas de las tinieblas.

UNA CIUDAD SIN DEFENSA

La palabra de Dios dice:

"Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse." (Proverbios 25:28)

Sabemos que nuestro adversario (el enemigo de nuestras almas) continuamente está bombardeando nuestros sentidos y nuestros pensamientos para alimentar nuestra naturaleza caída, es decir, los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida para que caigamos en el pecado (1 Juan 2:16) y así destruirnos. El diablo es experto en la persistencia.

La palabra de Dios dice:

“... vuestro adversario el diablo, como leon rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;” (1 Pedro 5:8).

Satanás no descansa en su trabajo de destruirnos, no respeta ni edad, ni sexo, ni grado de educación, estatus social, ni cultura, ni raza. Usa personas, pensamientos, cosas, situaciones y se aprovecha de nuestros momentos de debilidad para atacarnos fuertemente y hacernos caer. Pero el dominio propio es aquella muralla que no permite que los ataques externos vengan a afectar nuestras vidas y nos hagan responder de forma necia e imprudente. Cain lamentablemente no entendió cuando el Señor le dijo claramente que dominara sus impulsos.

Dios le dijo:

"Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero si haces lo malo, el pecado te acecha como una fiera lista para atraparte. No obstante tu puedes dominarlo.” (Génesis 4:7 NVI)

LA SALIDA A LAS TENTACIONES

El pensamiento más fuerte y contaminante que el enemigo usa para destruir nuestras vidas es el de creer que nunca encontraremos la salida al problema o a la tentación. Este tipo de pensamiento anula nuestra esperanza. Pero vengo a decirte que las tentaciones SI tienen una salida. La palabra de Dios dice:

“Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien cuando llegue la tentación, Él también les dará una salida a fin de que puedan resistir.” (1 Corintio 10:13 NTV)

Muchos hemos llegado a pensar, por engaño del enemigo y desconocimiento de la palabra, que lo que estamos pasando no tiene remedio porque es algo inconcebible en la mente de otro ser humano. También hemos pensado que ya no podemos hacer nada y que toda la vida nos vamos a quedar así volviéndonos pasivos respecto a ella y finalmente cayendo en el pecado o viviendo una vida de derrota, frustrados y tristes. Pero Dios que es fiel nos promete que sea lo que sea ya tiene una salida para que así nos mantengamos resistiendo. Mientras vamos resistiendo, ese deseo va perdiendo su poder hasta llegar a un punto que ya no tiene efecto en nosotros a través de la gracia de Dios. En este punto me gustaría hacer un paréntesis y decir que es importante saber que entre más coqueteemos con el pecado y más entretengamos la tentación, ese deseo se volverá más fuerte y difícil de controlar, aunque con todo eso estamos a tiempo de dominarlo.

La salida a la tentación es más que clara. El guerrero con un espíritu valiente debe enfrentarse a su oponente espiritual y destruirlo. Basado en Santiago 4:7, 1 Pedro 2:11 y 1 Pedro 5:6-11 podemos definir la salida que ofrece El Señor:

LA PARTE DEL GUERRERO

  1. Someternos y humillarnos a Dios.
    Rendir nuestra voluntad. Vivir en obediencia a Él. Hacernos dependientes de Él mediante la oración.
  1. No ir a la guerra con pensamiento, enfoque, declaración, y actitud de perdedor sino de mas que vencedor, porque Jesus ya nos dio la victoria.
  2. Depositar nuestra ansiedad en Él.
    Todas esas cargas, la culpabilidad, la preocupacion entregarlas a Jesus pues Él no nos dejará caer. No retenerlas sino “déjalas ir”.
  1. Optar por su gracia.
    Decirle “sólo no puedo, ayúdame, dame tu gracia que me dá la fuerza y me capacita para resistir.”
  1. Practicar el dominio propio.
    Negarnos a nosotros mismos. Crucificar la carne, morir a esos deseos, no satisfacerlos, no darles rienda suelta, no dejar que hagan con nosotros lo que se les venga en gana. Una forma muy efectiva de negarnos es a través del ayuno.
  1. Estar siempre alerta. Si Satanás se mantiene firme yo más firme estaré con la ayuda de Dios, identificar todas sus estrategias para seducirnos.
  2. Resistir al diablo manteniéndonos firme en la Fe. Estudiar, meditar y declarar su palabra (así Jesús resistió al diablo y lo hizo huir). Vestirnos con la armadura de Dios y usar todas nuestras armas espirituales.
  3. Si lo amerita, apartarnos de lo que genera deseos pecaminosos.
  4. Entender que no somos los únicos que pasamos estas cosas y que no estamos solos en esto.

La palabra de Dios dice:

“Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido tentado en TODO de la misma manera que nosotros aunque sin pecado. Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar gracia para que nos ayude en el momento que lo necesitamos.” (Hebreos 4:15-16)

“Respondiendo Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos. No he venido a llamar a justos sino a pecadores al arrepentimiento.” (Lucas 5:31-32)

El enemigo es experto en el engaño y la apariencia. El problema lo agiganta, lo agrava, lo hace ver complicado, lo hace parecer imposible. Respecto a las tentaciones, trabajando con estos principio infernales te hace creer lo siguiente:

  • Que la tentación que está viniendo es la más terrible de todas.
  • Que somos los únicos que la estamos atravesando.
  • Que somos indignos de acercarnos a la presencia de Dios
  • Que Dios está molesto.
  • Que no merecemos la ayuda de Dios.
  • Nos sentimos juzgado, condenados, rechazados, miserables y sucios.
  • No hay misericordia para el asunto.

Pero yo te vengo a decir que todo eso es mentira del diablo para distraernos. Y también vengo como portadora de buenas noticias para ti: Jesus vino a deshacer las obras infructuosas de las tinieblas y su verdad nos hace libres.

  • Él tiene compasión de nosotros.
  • Podemos acercarnos a Él en TOTAL y ABSOLUTA CONFIANZA sin vergüenza, rechazo o culpabilidad.
  • Él fue tentado en lo que estamos siendo tentados.
  • Jesús quiere y puede hacernos libres en el instante y sino es al instante lo hará en el momento oportuno.
  • Tiene misericordia, nos ama.
  • Nos dá de su gracia.
  • Por cuanto no pecó puede salvarnos y redimirnos.
  • Jesús desea ayudarnos.
  • No nos rechaza, ni nos critica.

Sacúdete de la tentación y levanta el ánimo caído, pelea, eres libre ahora!

LA PARTE DE DIOS

Después de ser probada nuestra resistencia, después de haber perfeccionado el dominio propio mediante la práctica, después de que nos hayamos convertido en seres totalmente dependientes de Dios, Él mismo con todo poder y autoridad se encargará de RESTAURARNOS, FORTALECERNOS, AFIRMARNOS, Y ESTABLECERNOS en nuestro propósito. Él quitará el oprobio, la tentación y ese problema se habrá ido porque el diablo huirá de nosotros despavorido porque somos peligrosos y altamente dañinos para sus planes. Tendremos un carácter aprobado. Pongamos el siguiente ejemplo: Mi hija tiene que resolver un problema de matemática y ella intenta por un cierto tiempo y me pide ayuda y yo estoy allí dándole apoyo pero no le resuelvo el problema, pero ella no se rinde y se mantiene firme y yo pruebo su resistencia y ella sigue y a la final cuando yo veo que de verdad se esforzó meto mi mano a darle el resultado.

Al final de todo esto lo que Dios busca que dependamos de Él al 100% y seamos obedientes en todo. Yo podria definir el dominio propio como lo que llamamos negarnos a nosotros mismos (morir a nuestro ego, sacrificar la carne, crucificar la vieja naturaleza). Cuando somos perfeccionados en esto las tentaciones pierden su efecto y allí viene la madurez espiritual.

CONCLUSIÓN

Sabemos que Satanás va a usar cualquier basura para tentarnos. Sabemos que ahora mismo hay personas que jugaron con esos deseos y se encuentran en un callejón sin salida, pero yo vengo a decirte que Jesús vino a deshacer toda obra del diablo y que Él te está desarrollando el carácter y está usando todo esto para que salgas definitivamente de ese problema. También creo en el poder de la liberación y creo que Jesús puede hacerte libre ahora mismo si te arrepientes de haber coqueteado con el pecado, de entretener la tentación y renuncias a toda esa basura decidiendo humillarte bajo la poderosa mano de Dios. Quizás hayan tentaciones que como mencione arriba debas batallarlas pero otras simplemente en este instante puedes ser libre de ellas. Ya está hecho en la cruz.

Te invito a que hagas esta oración conmigo si aun no le has entregado tu vida a Jesus:

Señor Jesus vengo voluntariamente con un corazón arrepentido a pedirte perdón por todos mis pecados. Te pido que me limpies con tu sangre preciosa. Confieso con mi boca que Tú eres mi Señor y mi Salvador. Creo con mi corazón que el Padre te resucitó de los muertos. Reconozco que ahora tu Santo Espíritu vive en mí y que soy una nueva persona. Hago un pacto contigo de vivir en santidad. Te pido tu gracia Señor. Te doy gracias Señor porque a partir de hoy mi nombre está escrito en el libro de la vida y me has dado vida eterna. Amén y amén.

Ahora te invito a que hagas la siguiente oración:

Padre Celestial, reconozco que he jugado con la tentación, o he sido pasivo respecto a ella, renuncio a ese deseo y a toda opresión del diablo, hoy crucifico mi carne. Te pido que me perdones por no ejercer el dominio que me has dado, límpiame de esos deseos pecaminosos con tu sangre preciosa. Hazme blanco como la nieve. Yo llevo cautivo esos pensamientos, sensaciones, emociones, sentimientos, impulsos y deseos a la obediencia a Cristo. Decido por voluntad propia apartarme del mundo, del pecado y declaro que tu eres mi Señor. Te pido que llenes todo mi ser con tu Santo Espíritu y que Él sacie la sed que tengo en mi interior. Tu palabra dice que donde está tu Espíritu allí hay libertad y tu Espíritu habita en mi interior por tanto soy libre. Te pido tu gracia Señor para caminar rectamente contigo. En el nombre de Jesus Amen.

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2 Respuestas

  1. Hola princesa de Dios ,bendiciones para ti y tu familia soy de venezuela ,maracaibo especificamente la tierra del sol amado jajaja has sido de gran bendicion para mi vida esta palabra me ayudo mucho que Dios te siga usando grandemente yo se que asi como Dios cumplio tus sueños los mios tambien se cumpliran lo declaro en el nombre de jesus ...
  2. Amen. Dios te bendiga! :)